"Solo nosotros debemos luchar por comprender como la cultura controla lo que sucede dentro de nuestras cabezas".
Marvin Harris (Introducción a la Antropología General.)


“Según parece, nadie más eficaz que otra persona tanto para insuflar vida a un mundo propio como para marchitar con una mirada o un gesto, una observación... la realidad que nos rodea”

Erving Goffman


“Nacimos en un mundo en el que nos aguarda la alineación. Somos hombres en potencia, pero nos hallamos en estado de alineación y este estado no es simplemente natural. Para que la alineación sea nuestro destino actual, se requiere una violencia atroz, perpetrada por seres humanos contra seres humanos”

Ronald Laing


La experiencia psicoterapéutica comienza en un despacho donde aparentemente hay sólo dos personas pero en realidad está muy poblado, los acompañan todos los personajes significativos de la historia del paciente. La experiencia psicoterapéutica llega a su fin cuando en el despacho hay sólo dos personas.

Alejandro Rodríguez Vilardebó

martes, 8 de julio de 2008

Espejo roto

Dicen que si se te rompe un espejo son siete años de mala suerte, el problema es que cada uno tiene “personas espejo” donde al menos una parte de uno mismo se refleja. Cuando se rompe una de esas “personas espejo”... ¿también son siete años de mala suerte?, ¿o serán siete años de andar perdido, sin una puerta a esa otra dimensión que facilitan los espejos?

Por suerte también existen otras “personas espejo” que uno creía rotos o perdidos para siempre, porque los había dejado de ver en malas circunstancias, y después los había buscado sin encontrarlos, hasta que de pronto... inesperadamente reaparecen y uno repentinamente recupera parte de su propia imagen, o mejor aún, una parte de la historia personal es la que recupera pruebas de su realidad-no ficción. Y es que uno necesita tener su propia historia y de vez en cuando chequear datos, confirmar recuerdos, porque no se puede ir por ahí como un Kaspar Hauser sin pasado verificable, aunque partes del pasado sean cosas que uno quisiera no recordar o que nunca hubieran sucedido. Pero en la historia colectiva -esa extraña conjunción entre la vida personal y las vidas de los otros- suceden cosas que escapan totalmente a la voluntad, a los deseos... incluso a los temores de cada uno, por eso la vida nunca es lo que se había soñado, y nos pasan cosas que uno quisiera no recordar o que nunca hubieran sucedido.

Es curioso la cantidad de pensamientos que genera la intrascendente rotura accidental de un pedazo de vidrio reflectante. Cuando decía eso de la vida colectiva, pensé -en imágenes- que hay instantes muy fugaces de conciencia lúcida en que uno parece recordar algo que presuntamente ya sabía, que no somos más que microscópicas partículas, como fragmentos de plancton flotando y formando parte de un inmenso mar. Pero esos instantes son muy breves y la memoria... ya se sabe, es muy caprichosa y acomodaticia, entonces se sale rápidamente de la conciencia lúcida para entrar en la ilusión individual donde vivimos la mayor parte del tiempo, convirtiendo -sin querer y sin saberlo- a la realidad en algo ajeno, y nos volvemos a olvidar que somos parte de un “organismo” que nos engloba.

1 comentario:

PILARsin dijo...

Me gusta y me identifico , es mi unico espejo ...la lectura no tengo a nadie que me sienta reflejado en el! He roto con el pasado y no tengo muchas personas queridas ,asi tampoco sufro cuando se mueren ! Como solo alguien es testigo de mi vida , me cuadriculan y no conecto con nadie , asi que como no rompo ningun espejo no tendre los supuestos siete años de mala suerte!No tengo donde mirarme y no se si me gustaria lo que veo..Ahora mismo soy un agujero negro...